Hoy hace una semana que llegamos a Niamey (Níger) y aún no he tenido la oportunidad de escribir mis primeras experiencias en África.
En teoría tenemos Internet en casa pero ha habido un problema con la compañía de Internet y parece que tendremos que armarnos de paciencia ya que el modem no funciona y no nos lo quieren cambiar por uno nuevo y no pensamos comprarlo porque el problema es de la compañía.
A Niamey vine desde Francia pero no contaré los días de París porque esto se haría demasiado largo.
Antes de empezar a contar mis aventuras africanas os contaré cómo he llegado hasta aquí:
Por casualidad descubrí las becas del MAEC (Ministerio de Asuntos Exteriores y Coperación) y pedí concretamente una beca llamada “Beca Tandem para españoles y franceses en Gestión Cultural”. En abril me llamaron para una entrevista en el AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) y a Madrid me fui.
Allí me explicaron que en toda España concedían 16 becas (otras 16 en Francia) para 16 proyectos de cooperación cultural en diferentes países del mundo. A cada destino van dos personas: un francés y un español. Ocho proyectos son españoles y los otros ocho son franceses, por eso se llaman becas tandem.
Un buen día recibí un e-mail dónde me seleccionaban en un proyecto que dependía del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, concretamente en Níger. Tuve mucha suerte porque aunque había destinos más apetecibles (Santo Domingo, Mexico o Camboya) como proyecto este era uno de los más interesantes ya que el trabajo consistía en concebir una exposición de moda nigerina tradicional y su relación con la moda contemporánea. Esta exposición se presentaría al mismo tiempo que el FIMA (Festival Internacional de Moda Africana).
Hasta que vine aquí es todo lo que sabía sobre mi trabajo en Níger. Fuimos a Paris el 29 de junio para un seminario de preparación y pudimos conocer a las 16 personas (8 franceses y 8 españoles) seleccionadas en la parte francesa de las becas Tandem. Por supuesto también pude conocer a mi tandem: Aline, una francesa de Bretaña.
Aline y yo salimos de Charles de Gaulle con la compañía Royal Air Maroc. No nos habían hablado muy bien de esta compañía (retrasos, pérdidas de maletas etc.). Por suerte no hubo mucho retraso aunque nuestro avión a Casablanca que salía a las 21.20 salió antes que el de las 19.30…. En Casablanca la escala fue fugaz pues nos esperaba el otro avión que iba a Niamey. Llegábamos en una hora de retraso a las 4 de la mañana hora local. Aquí en Níger vivimos como en las Canarias, una hora menos.
Las dos primeras noches nos quedamos en nuestro lugar de trabajo: Centro Cultural Franco Nigerino. Allí tienen dos habitaciones para invitados. Gracias al contacto de la chica tandem del año pasado tenemos una casa de verdad dónde vivir y no estar en esas habitaciones durante 3 meses.
Tanto Aline como yo nos esperábamos trabajar en la creación de una exposición pero pensábamos que formaríamos parte de un equipo o al menos de un comisario. Pues no. Las comisarias de la exposición somos nosotras mismas. Aunque en un principio tanta responsabilidad asustaba ahora estamos muy contentas de tener esta oportunidad porque después de tantas prácticas en tanto sitio, ya era hora de trabajar en algo interesante y tener algo de responsabilidad.
El trabajo es muy interesante porque en Níger hay mucha tradición de artesanía y moda tradicional ya que han convivido muchas etnias. Níger es el país dónde se mezcla la África negra con la magrebí y esta mezcla es muy interesante. Predomina sobretodo la artesanía Tuareg. Ahora mismo estamos leyendo libros, visitando mercados y informándonos un poco sobre el tema. Cuando conozcamos un poco la tradición de Níger empezaremos a contactar con estilistas, artesanos y creadores contemporáneos, para ver en que se inspiran, que toman de la tradición.
No está todo claro, aunque ya tenemos un presupuesto definido, el problema es que no podríamos participar ni en el montaje de la exposición ni en la inauguración porque esta sería a finales de noviembre durante el FIMA (y nosotras volvemos a nuestros países en octubre).
Respecto a la vida en Niamey es bastante diferente. Aún me estoy acostumbrando porque es una ciudad muy tranquila, sin muchas cosas que hacer. A las 7 de la tarde empieza a hacer de noche.
Vivo con Aline y Fabien (dos franceses). Fabien hace 2 años que está en Níger (y 6 años en África). La casa está muy bien. Está en un barrio de nigerinos un poco alejado del centro pero muy tranquilo. La mayoría de expatriados viven en el barrio de Plateau, tienen piscina, aire acondicionado, gente que limpia, cocineros e incluso chóferes. Nosotros no tenemos todo esto pero tenemos Internet y lavadora y la verdad es que prefiero estos lujos que los otros pues no me gusta sentirme como la europea que va a un país del tercer mundo para vivir como si fuera rica. Es verdad que aquí soy rica a comparación de los demás pero si puedo prescindir de algunos lujos innecesarios como tener criados en casa o aire acondicionado, pues mejor.
La casa es muy grande, con tres habitaciones con ducha y baño cada una y con ventiladores. Al no tener aire acondicionado las ventanas siempre están abiertas (para que haya corriente de aire) y entra muchísima arena. Al día siguiente de limpiar ya está todo sucio!
Niamey es una ciudad africana muy tranquila. Tiene unos 800 mil habitantes y apenas hay tráfico. Aunque el poco que hay es bastante caótico casi todo son taxis que cobran la carrera a 30 céntimos por persona. Eso sí, suben diferentes personas y a veces te encuentras dentro de un taxi con 6 o 7 personas más. Esta semana me preguntaba porque la mayoría de coches son Toyota y la respuesta es porque son los únicos recambios de coches que encuentras fácilmente. Puedes comprar por el mismo precio un Toyota viejo o un coche nuevo de otra marca: el problema es que si el coche nuevo se estropea la reparación será carísima, en cambio barata en el Toyota. Así que todos los taxis son Toyotas bastante viejos.
Las principales calles de la ciudad están esfaltadas y las demás son de arena. La mayoría de casas son tipo chalets (hay pocos edificios de varias plantas) y las demás son casas de barro para la gente más pobre e incluso casas de paja. Todas estas casas conviven juntas. En la calle hay muchos animales. Por ejemplo mi calle parece sacada de una película de Kusturika: encuentras cabras, ovejas, corderitos, gallinas, gatos, perros, burros, vacas y de vez en cuando algún camello.
La semana pasada que fuimos de excursión a Ayorou (un pueblo en la frontera de Mali, a 200km de Niamey) no se como no atropellamos a ningún animal. Te encontrabas en la carretera vacas, ovejas…e incluso vimos el burro suicida de la “vida es un milagro” de Kusturika! Ni se movió del centro de la carretera.
En Ayourou hicimos un paseo por el río Níger en piragua y vimos una manada de hipopótamos.
Volviendo a Niamey. En general los nigerinos son gente muy tranquila. Hace calor y no tienen prisa para nada. A mediodía (de 12.30 a 15.30) la ciudad para por completo para comer y hacer la siesta (se parece bastante a España jeje). Por las noches van a los “Maquis”: bares al aire libre dónde la gente bebe cerveza o come pinchos morunos con patatas fritas. En una semana ya hemos visitado algunos. El Maqui de los expatriados por excelencia se llama “Le Toulousain” ya que se encuentra en el barrio de Plateau. Luego hay otros Maquis simpáticos al lado del río como “L’oxygen” o “La Flottie”, y el Maquis de los borrachos “Calao”.
Respecto a la comida no hay mucha variedad. La comida europea es muy cara porque todo es de importación (el otro día fuimos a un supermercado normal y flipamos con los precios) así que lo más barato es armarse de paciencia, ir a los mercados africanos y a regatear! Y olvidar algunos productos europeos…
Para acabar contaré que ya hemos conocido bastante gente. Algunos nigerinos y muchos europeos. Es muy fácil encontrar amigos nigerinos ya que son gente muy amable. Algunos son muy pesados, como los artesanos del Museo Nacional de Niamey que nos persiguen todos los días en el trabajo para que les compremos cosas, para ellos somos euros en patas.
En general hemos conocido muchos franceses y belgas. Muchos de ellos están aquí como voluntarios de la ONU, médicos sin fronteras, en ONG etc. Luego hay algunos españoles (he encontrado a dos catalanas y un madrileño) y algunos suizos, italianos, canadienses, japoneses, chinos, latinoamericanos y norteamericanos.
Por el momento no hay muchos españoles aunque supongo que en un futuro vendrán más porque van a abrir una embajada española.
Bueno por el momento esto es todo amigos! Esperando tener Internet, me despido. Hasta pronto!!